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Sentencia
De Esclavitud Sobre Un Niño: Elian Gonzalez
(el
árbol que da mejor fruto es el que tiene debajo un muerto)
José
Martí.
El
presente es un tiempo grave. He sentido sobre mi alma todo el dolor de las madres cubanas y el luto provoco en mi un cansancio
desconocido: mis piernas se arrastran, mis ojos duelen como si animales marinos los carcomieran; no he querido borrar de mis
pensamientos horrendas imágenes de cuerpos femeninos e infantiles que zozobran sobre un remolcador, de seres como nosotros
putrefactos bajo el océano, de huesos que se mueven al compás de las olas, manos que buscan maderos para asir la desesperación
y un niño que navega solo en medio de la noche protegido por delfines, con una medalla de la virgen al cuello.
He
creído que no por casualidad llego Elián a esta tierra en el día de acción de gracias no hay por que olvidar. No hay por que
arrancar de la memoria lo sucedido. No hay que espantar del subconsciente esa fílmica certeza de la desesperación en los últimos
estertores del ahogado. Hay que conservarla para aquilatar en su justa medida nuestra causa.
Elián
no es solo un balsero mas, Elián es esa cuba que se desangra, "cesen ya las lamentaciones que solo han de acompañar a los
muertos inútiles"
Quiero
cerrar mis ojos una vez mas y pensar, para que duela y no se me olvide nunca, en el horror de cada balsero, en el dolor del
fusilado y su familia, en las cenizas de los devueltos de África, en la inocencia cubana y firme tras las rejas, en la muerte
del alma, en el cristo que enmudeció ante la traición y el miedo cómplices, en fin, que no me quede nada por tocar de esta
crueldad sin nombre, de ese odio que al ser humano manifiesta el verdugo.
¿Vergüenza
nacional? La ciudad llora espantada. ¿Vergüenza internacional? El mundo se espanta.
"Mañana,
como hoy en el destierro, iran a poner flores en la tierra libre, ante el monumento del perdón, los hermanos de los asesinados,
y los que, poniendo el honor sobre el accidente del país, no quieren llamarse hermanos de los asesinos
Roxana
Valdivia
Periodista
independiente | | |

Un niño muy especial
por: Armando Pérez Roura Unidad Cubana
La verdad se podrá ocultar y aplastar por un tiempo, pero no por
todo el tiempo. Porque finalmente se abre paso. Sobre todo cuando detrás está el corazón de gente generosa, capaz de sentir
como en carne propia el drama de otro semejante. Hace poco fue uno de esos días donde, después de una lucha dramática, toda
una comunidad sintió alivio. Pues no se pudieron robar al niño.
Digo esto porque sabemos de lo que es capaz ese canalla que se
llama Fidel Castro y de los que lo sirven. Pues esa crápula malvada se atreve a romper y violar las leyes de otra nación,
aunque se trate de los mismos EEUU. Y esto último es muy cierto, ya que trataron de secuestrar al niño si éste hubiera ido
a ver a sus abuelas al Tamiami Airport.
Todo estaba preparado como ya publicamos. Los sabuesos del régimen
estaban en línea directa con Ricardo Alarcón pero se cogieron el final de la espalda con la puerta. Las razones para este
fiasco del enemigo del pueblo cubano son variadas. Pero la principal de ellas es que el niño es muy especial. Y cuando digo
que Elián es muy especial es porque creemos en los milagros.
Este niño ha logrado sobrevivir solamente a través de los milagros
con la protección de la Virgen María. Sobre todo cuando él mismo ha declarado que estuvo protegido por muchos delfines que
lo tuvieron rodeado durante las casi cuarenta y ocho horas que estuvo en un mar infestado de tiburones. Pero los comunistas
no tienen corazón ni creen en Dios ni en la madre que los parió.
No quiero hacer un recuento de toda esta cruzada encabezada por
la familia González de la Pequeña Habana, y también de todo el destierro, para que Elián tenga la oportunidad de que la Corte
de Familia lo escuche. Ya que aquí nadie se preocupa mucho de la decisión de la madre Elizabeth, que pagó con su vida sus
deseos de que el niño viviera en los EEUU en libertad y se educara como un hombre libre, no como un robot del comunismo como
su propio padre. El que está dirigido desde Cuba por la tiranía. O cómo también hacen las fatalmente famosas abuelitas, que
no se pueden salir del libreto que los esbirros de aquí le han impuesto. Me refiero a los sicarios de la Sección de Intereses,
los que le hacen cumplir el triste guión al pie de la letra.
No quiero en un artículo como este hablar de los hechos milagrosos
que nos presentan a un niño feliz y capaz de expresar opiniones tan sobrias, serenas y decisivas ante cualquier persona, sin
que nadie lo pueda presionar o dirigir.
Quiero solamente relatar algunos hechos que han sido positivos
para que el niño se quede como quiso su señora madre, que tiene que haberlo conocido muy bien. Como las madres conocen al
fruto de sus entrañas, y saben hasta cuándo duermen y cómo reaccionan éstos.
Este niño tiene enemigos muy poderosos. Principalmente el tirano
de Cuba. Como todos saben, el niño fue recogido el veinticinco de noviembre y dos días después, en el significativo, el día
veintisiete: Día de Acción de Gracias y también fecha infausta en la que fueron fusilados ocho adolescentes por parte de los
españoles, en 1871, el tirano de Cuba lanzó una campaña nacional para que le devuelvan al niño.
De acuerdo con la versión de uno de sus salvadores, éstos vieron
al niño en medio de una mancha de dorados y cuando lo rescataron del agua, les sonrió y se durmió profundamente, hasta que,
cuando abrió los ojos, se encontró en el hospital de Hollywood y en los brazos de sus tío-abuelos y los de Marysleisis a la
que le pidió que no lo abandonara jamás. Porque vio en ella a su propia madre, que la sabe en el cielo y rodeada de angelitos.
Los enemigos como Castro son muy poderosos. Ya que el tirano se
propuso levantar una campaña internacional que ya le cuesta al pueblo cubano más de seiscientos millones de dólares, incluyendo
planes como el secuestro de noches atrás, viajando en aviones cuya hora tiene un precio de cinco mil dólares. También Elián
ha tenido que enfrentar a enemigos tan grandes como el gobierno de los EEUU. El Presidente Clinton y la Secretaria de Justicia,
Janet Reno, así como al poderoso Departamento de Inmigración.
Pero el milagro se ha hecho. El niño, que como aclaré en un principio,
es muy especial, le entregó un juguete a una de sus abuelas -en la reunión que sostuvo con éstas-, y le dijo, llévale esto
a mi hermanito.
Asimismo, la Madre Jeanne O'Laughlin, declaró que en un principio
creía que el niño debía volver a Cuba, pero cuando vio el terror escondido que se acumulaba en las abuelas, cambió de opinión
al comprender que el regreso a un sistema semejante, destruiría la vida del niñito. Por eso, viajó a Washington, para entrevistarse
con Janet Reno, quien es su amiga personal. Por otra parte, el niño repitió que no quería regresar a Cuba y a mí, hablando
por teléfono, me dijo: -¡Qué bueno! ¡Mañana me van a hacer ciudadano americano! Con esto, no hay que decir: Elián González,
es un niño muy especial.
Marysleysis González la madre que Elián encontró. Así proclamado
por la Sister Jeanne O'Laughlin
En un artículo publicado en el diario The New York Times, edición
del martes 1ro. de febrero del 2000, la hermana Jeanne O'Laughlin, presidenta del Barry University de Miami, que sirvió a
petición de la Secretaria de Justicia, Janet Reno, de anfitriona en la reunión de Elián con sus abuelas aquí en Miami, afirmó
que se convirtió en una "mujer más sabia" después de ver de cerca el comportamiento del niño y la familia.
Aseguró la presidenta del alto centro católico Barry University
que "el regreso de Elián a Cuba podría dañarlo de forma permanente". Elián ha "transferido el amor que sentía por su madre"
a su prima de 21 años, Marisleysis González, señaló la monja.
Y añadió "Yo vi el miedo de Elián y a partir de ese momento me
convertí en una mujer más sabia, asombrada de mi ingenuidad". “Me di cuenta de lo que significaría para ese niño ser
arrancado de su madre sustituta y de cómo este segundo trauma dejaría una cicatriz permanente en él".
En ese momento, se refiere la Hermana Jeanne O'Laughlin a la reunión
en la residencia universitaria en Miami Beach que ocupa como presidenta de la institución docente, "vi el modo en que el niño
miró a su prima como pidiéndole reafirmación antes de la reunión y su regocijo al saludarle después". “Me demostró que
había transferido el amor que sentía por su madre a ella".
En un análisis acorde con sus experiencias y estudios, la monja
hizo acopio de su sinceridad y honestidad religiosa y afirmó "Elián todavía no ha comenzado a recuperarse del dolor ocasionado
por la catastrófica muerte de su madre.
La hermana O'Laughlin escribió igualmente que se había "sentido
perturbada por las exigencias del gobierno cubano y su aparente manipulación de la visita de las abuelas Raquel Rodríguez
y Mariela Quintana". Expuso que "ambas mostraban señales de ansiedad, temblando con miradas furtivas y manos heladas".
Añadió, que el padre de Elián, "Juan Miguel González, también
debe de sentir temor del gobierno cubano".
Conclusión
En lo escrito por la monja católica, hermana Jeanne O'Laughlin,
en la edición del diario The New York Times de fecha 1ro. de febrero dice "me inquieta que el padre de Elián también debe
de sentir temor del gobierno cubano ya que no ha venido a Estados Unidos a reclamar el regreso de su hijo a Cuba".
Otra experiencia para la presidenta de Barry University debió
ser los ataques del régimen comunista de Cuba a su persona cuando ella se negó a servir los intereses del traslado de Elián
a Cuba.
"El Dilema De Elián"
Por María Argelia Vizcaíno
El niño más famoso de Cuba en toda
su historia, sin lugar a dudas es Elián González Brotons sin embargo, esta notoriedad ha sido a costa de la desgracia de él
mismo, que perdió a su madre el 25 de noviembre de 1999 cuando la embarcación de aluminio de 5 pies de eslora en que viajaban
ilegalmente 14 personas desde Cárdenas hacia la Florida, zozobró casi al llegar al punto deseado. Sólo hubo tres sobrevivientes,
uno de ellos fue Elián que en los primeros días de diciembre cumplió los 6 años. Lo encontraron unos pescadores flotando inconsciente
dentro de un neumático donde horas antes lo habían depositado su madre y su padrastro, seguramente cuando sintieron que la
muerte definitivamente los arrastraban.
Al pequeño lo llevaron a casa de unos
tío-abuelos residentes de Miami, lo colmaron de cariño, regalos y golosinas nunca antes disfrutadas por él y lo llevaron al
médico para que lo examinara, encontrándolo milagrosamente bien. Mientras que en Cuba su padre, Miguel González, un portero
de una instalación turística, denunciaba que su hijo había sido secuestrado por la mamá, que se lo llevó de allá sin su consentimiento.
Ahí es cuando entra el actor principal a tomar posesión del primer papel de la escena: el tirano de Cuba, con palabras amenazantes
contra el gobierno de Estados Unidos para que devolviera al niño antes de las 72 horas. Armando la carpa de su circo político
una vez más y con su vieja costumbre, sacando a los estudiantes de las escuelas y a los trabajadores de su centro de labor
(en días lectivos y horas laborables) para que hagan manifestaciones de 'protesta'. Para ésto sí hay dólares y no se siente
el embargo, también para fabricar las enormes pancartas con letreros multicolores y cientos de fotografías que sólo se han
visto en Cuba cuando la visita del Papa y del propio dictador que los tiraniza.
En el exterior los agentes castristas
junto a los tontos útiles también han trabajado en pos de la devolución del pequeño a su hogar paterno (donde no residía),
culpando a las organizaciones anticastristas de politiquería, alegando la injusticia de separar a un hijo de su padre. Y es
muy cierto que a falta de la madre el niño debe vivir con el papá, pero si éste reside dentro de una cárcel ¿es justo que
el pequeño esté con él?. Los niños deben estar donde mayor bienestar y afecto le provean y en la Cuba de Castro nada de esto
es garantizado. Durante décadas muchos niños cubanos han atravesado situaciones muy similares a la de Elián. Recuerdo el caso
de aquella balsera llamada Raiza que encontraron agonizante con su hijo en brazos por darle su reducida cuota de agua a beber
al pequeño. Y aquel otro muchachito que vio morir a su madre y hermano junto a otros, una veintena de niños, a manos de los
guardacostas castristas que hundieron la embarcación en que salían de Cuba, en el triste célebre caso del remolcador «13 de
Marzo», crimen que ha quedado impune como tantos otros. Lo que pocos periodistas comentan son los muchachos que el gobierno
totalitario secuestra cuando expulsa de Cuba a sus padres, como pasó con la disidente invidente Milagros Cruz que salió de
la isla bajo amenaza de muerte en oct/99 y le retuvieron a su hijita de 9 años, una historia que se ha repetido muchas veces.
A mí como hija y como madre lo que
más me preocupa es el dilema de Elián. Sé que al faltarle la mujer que le dio el ser, la que más se sacrificaría por él (a
punto de encontrar la muerte) nunca podrá ser un niño completamente feliz, porque la madre es insustituible (aunque hay excepciones
lamentables). No debo comentar ni mucho menos juzgar al padre, porque no lo conozco para no caer en especulaciones, ni a la
madrastra, ni tampoco a los abuelos maternos, todos en Cuba (aunque están demostrando querer más su pellejo que al niño),
pero sí puedo suponer lo que será la vida de Elián si regresara a la isla, porque allí sufrí en carne propia desde casi su
misma edad hasta los 25 años.
El primer enfrentamiento será cuando
el Comandante en Jefe lo reciba en el aeropuerto eufórico de su nueva victoria política contra los americanos, tener que mirarle
de cerca sus sucios dientes que espantan a cualquiera. Nuevamente recorrerá el mundo su fotografía con su figura menuda esta
vez al lado del culpable del crimen de tantos de sus compatriotas incluyendo a su madre. Cuando la histeria de los primeros
días pase iría a residir con el padre, el mayor responsable de su retorno. Volverá a su escuelita mal alimentado primero,
porque todavía le toca el litro de leche diario (creo que ahora es cada dos días). Sin desayunar irá después cuando arribe
en diciembre del 2000 a los 7 años; edad tope que desde que cumplí los mío en 1962 se impuso para dejar sin leche a todos
los niños del pueblo cubano. Comparará entonces el almuerzo que le den, con seguridad el mal oliente picadillo de soya contra
la apetitosa hamburguesa con papas fritas con que crecen casi todos los chiquillos en Norteamérica. Será terrible el cambio
alimenticio, por algo asegura la periodista independiente Tania Díaz Castro, integrante del Grupo Trabajo Decoro en su artículo
distribuido gracias CubaNet y titulado «S.O.S de Elián González Brotons» que en Cuba los niños del pueblo tienen «una carencia
de alimentos indispensables para su desarrollo.»
Tendrá que aprender poca matemática
para dejar espacio a las consignas y la historia llena de falsedades, muy diferente a la beca que le donó Demetrio Pérez Jr.
en su prestigiosa escuela de enseñanza bilingüe que nunca tendrá que pagar con su trabajo forzado en el campo. Tampoco tendrá
programas infantiles a escoger por la TV, ni en la tubería de la casa el agua calentica. Tal vez carezca de jabón y pasta
de diente y lo más seguro que el papel higiénico tan suave que fabrican en la sociedad de consumo sea sustituido por papel
periódico. Lo de menos son los juguetes y el paseo a Disney World que más nunca verá, lo peor es que no tendrá un alegre Santa
Claus en Navidad que lo haga sentir niño, pues en Cuba castrista la niñez no existe, porque si al gobierno no le importa su
nutrición ni su bienestar sicológico, que más da sus sueños.
Elián, de retornar a Cuba, crecerá
resentido con quienes le negaron la oportunidad de vivir en el país del libertinaje, las drogas y la perdición, pero donde
tenemos la posibilidad de escoger el camino que deseemos y triunfar si nos lo proponemos. En Cuba sólo hay tres caminos: sobrevivir
como esclavo obedeciendo siempre al amo; disentir y ser reprimido, golpeado y encarcelado o salir desesperadamente atravesando
el impredecible estrecho de la Florida en busca de libertad o de la muerte como escogió para Elián su mamá, la que más haría
por él en el mundo.-
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